miércoles, 3 de febrero de 2010

Calentón económico
Algunos expertos aconsejan una «retirada» temporal de este mercado
Cinco Dias. 03/02/2010 - 08:02 ISABEL SÁNCHEZ BURGOS

burbujas">


Las autoridades chinas están preocupadas ante la perspectiva de un sobrecalentamiento de la economía. ¿Debería estarlo también el inversor? Se impone la prudencia.

¿El mundo capitalista a merced de un país comunista?... Toda una incongruencia, sí; pero cada vez menos chocante. Algunos economistas han llegado a decir que deberíamos dejar de hablar de G-8 para empezar a hacerlo de G-2, es decir, Estados Unidos y China, frente a frente. De una manera o de otra, el planeta se mueve al ritmo que marcan estas dos grandes economías, de su mayor o menor crecimiento y de las decisiones políticas y/o monetarias que adoptan sus autoridades. Como las que hemos visto estos últimos días en el país más poblado del mundo, y que, queramos o no, van a condicionar las decisiones de muchos inversores.

MAYOR RESISTENCIA

Es cierto que la mayoría de los expertos, incluidos buena parte de los gestores de fondos, siguen positivos con China. En ello les va el negocio... Además, si miramos a medio y largo plazo, todo parece indicar que China nos seguirá sorprendiendo positivamente. Ha resistido muy bien las últimas crisis: la asiática del 97, y esta última, global, de 2008. De hecho, finalizó 2009 con un crecimiento del 8,7% y las previsiones apuntan a tasas mínimas del 9% para los próximos dos años.

No por ello debemos ver a China como la panacea: ni para la economía mundial (aunque ya es el primer exportador mundial, tras destronar a Alemania), ni para el patrimonio de los inversores. Últimamente, están surgiendo muchas dudas. ¿Seguirá creciendo China a golpe de estímulo fiscal? ¿Se puede hablar, en realidad, de un cambio de modelo económico, impulsado por el consumo doméstico? Se empieza incluso a hablar de «burbujas»: inflación, bolsas, inmuebles... Tanto es así que el Banco Popular de China sorprendió estos días a los mercados al anunciar un aumento de 50 puntos básicos en el coeficiente de reservas obligatorias. No en vano, los préstamos bancarios se están disparando. «Es el primer paso de ajuste significativo del banco central durante el ciclo actual y se produce varios meses antes de lo que habían previsto la mayoría de los analistas», señalan desde el Servicio de Estudios de BBVA.

Parece, por tanto, que ha llegado el momento de tomarse un respiro con China. «Precisamente, una de las recomendaciones que estamos haciendo para 2010 consiste en que los inversores agresivos (que son a los que el año pasado recomendamos este tipo de inversión) reduzcan sus posiciones en China y otros emergentes (reducir, no eliminar) y las aumenten en países desarrollados bien elegidos», señala Víctor Alvargonzález, director general de Profim. Al fin y al cabo, el fuerte crecimiento en 2009 de las economías emergentes en relación con el bajo, o nulo, crecimiento de las avanzadas ya está descontado por las bolsas. Lo que no parece estar tan descontado es la posibilidad de que algunos países desarrollados vuelvan al crecimiento este año. «Eso no significa que los mercados emergentes no vayan a subir si suben las bolsas. Lo que creemos es que no van a subir más que los desarrollados; incluso no descartaríamos que algún país desarrollado supere a los emergentes», añade este experto.

¿ESTÁ CARA LA BOLSA?

Lo cierto es que desde principios de año, las bolsas chinas se han visto sometidas a una gran presión. Por unos motivos o por otros, el índice CSI 300 (que aglutina a los 300 mayores títulos cotizados en las bolsas de Shanghai y Shenzhen) sufre una corrección del 9%.

Mirando los gráficos de los últimos años se podría decir que el mercado de renta variable chino no está caro. De hecho, aunque el año pasado se revalorizó un 90%, aún está lejos de los máximos de octubre de 2007: desde entonces, el CSI 300 ha caído más de un 40%. Sin embargo, de media, los emergentes cotizan con una prima del 15% respecto al índice MSCI World, «un precio alto si tenemos en cuenta que los datos históricos demuestran que el crecimiento económico no supone mejores rentabilidades bursátiles, y que el crecimiento de los emergentes se está financiando con enormes y continuas emisiones de acciones nuevas que diluyen el capital de los accionistas actuales», comenta Paul Marson, jefe de inversiones de Lombard Odier.

Toda esta tensión, por supuesto, se traslada a los fondos de inversión especializados en valores chinos (instrumento a través del cual el minorista puede invertir en la zona). Muchos de estos fondos, los mismos que el año pasado subieran cerca de un 100%, o incluso lo superaran, ya han visto caídas del 6-7%.

Si continúa la corrección, pero las medidas adoptadas por las autoridades son suficientes, o cautas, podría ser una buena oportunidad para hacer cartera, ya que a largo plazo, China no ha perdido su atractivo. Como nos recuerdan en DWS Investments, «su peso en el PIB global está en aumento (actualmente en torno al 12%), así como su contribución al crecimiento global: de 2009 a 2010, casi el 40% el crecimiento global proviene de China».

Pero, ¿qué ocurriría si las medidas no fueran suficientes? «El hecho de que el Gobierno chino vaya a recortar la liquidez este año podría ser un freno al crecimiento del país y traducirse en recortes en la renta variable china», afirma Céline Giffard, analista de Self Bank. Las previsiones de BBVA apuntan a nuevas medidas para absorber la liquidez, pero con cautela. Dicen que podrían ser mas bien una maniobra para dar un margen de respiro antes de subir tipos, algo que prevén para mediados de este año.

«CUENTOS» CHINOS

A largo plazo, el gran riesgo de China es sobre todo político: desde un enfrentamiento diplomático y/o comercial con Estados Unidos, hasta un resurgir de los deseos de mayor libertad del pueblo chino. Pero a corto, hay otras muchas alertas. Porque, ¿qué pasa con la inflación? Hoy por hoy, el verdadero riesgo de inflación se encuentra en las economías emergentes, no en las desarrolladas. Un riesgo que proviene fundamentalmente de las posibles subidas del precio del petróleo, así como de una salida demasiado tardía de las actuales políticas monetarias.

«El factor de más peso ahora en Asia es la creciente concienciación de que la inflación ha iniciado una senda alcista y que en este contexto, los Gobiernos estarán más prestos a endurecer sus políticas para controlar la aparición de burbujas en los precios de los activos. Al mismo tiempo, se resisten a subir tipos demasiado rápido en un contexto en que la economía mundial todavía renquea», señala Eric Le Coz, miembro del Comité de Inversión de Carmignac. Las últimas medidas adoptadas por el banco central son, precisamente, las que han llevado a Carmignac a reducir exposición a los mercados inmobiliarios de la región, aunque siguen positivos con China. En realidad, de lo que se empieza a hablar es de posible «burbuja» inmobiliaria. Y sobre ésto, hay todo tipo de opiniones «Si el mercado inmobiliario chino no es una burbuja, nada puede serlo», asegura Paul Marson. En BBVA, sin embargo, aunque están detectando sobrevaloración de precios de entre el 16 y el 20 por ciento en zonas como Pekín, Shanghai y Shenzhen, aseguran que la probabilidad de que el mercado chino experimente un intenso ajuste «es muy baja».

No nos olvidemos de la moneda: el Gobierno chino mantiene el yuan forzadamente bajo, lo que le ha permitido tener un superávit comercial de 300.000 millones de dólares. Pero, ¿hasta cuándo?

Y, por supuesto, están las desigualdades sociales: hay dos Chinas bien diferenciadas.

No hay comentarios: