lunes, 27 de septiembre de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
Financial Congress
En este link puede seleccionarse otros ponentes y temas..
http://financialcongress.blip.tv/
lunes, 8 de marzo de 2010
Liderazgo
Germán Gonzázlez Andrés. Un pequeño cuento sobre Inteligencia Emocional.
“Siendo niño, muy niño, vivía yo en una pequeña aldea de Chuquisaca (Bolivia). Cuando apenas tenía 7 años oí hablar a mi padre del Río de la Vida. Intrigado, me puse manos a la obra y lo busqué, lo busqué con todas mis ganas, con todas mis fuerzas, con todo mi anhelo. Buscando, buscando, un día encontré un río, había visto otros muchos, pero rápidamente me di cuenta que ese era el Río de la Vida. Me descalcé, me subí los pantalones hasta las rodillas y me introduje en él. La temperatura del agua era agradable, estaba rodeado de peces de colores, mientras andaba con los brazos abiertos, notaba que las piedras del fondo eran lisas. Flotaban en el agua pétalos de rosas y de fondo se escuchaba música de Mozart. Me encontré con un pez que me empezó a acompañarme en mi paseo por el cauce. Andamos, andamos y llegamos hasta una cascada de agua fina y cristalina. Allí jugamos y jugamos hasta el atardecer y cuando apenas quedaba luz, emprendimos el camino de regreso. Llegamos a donde había salido, me despedí de mi nuevo amigo, cogí mi ropa y volví hacia mi casa. Llegué tarde y al entrar miré a mi papa quien al verme, con mucha serenidad y sin reñirme me dijo: “yo de pequeño también estuve allí”, pero nunca más pude volverlo a encontrar. El niño le dijo a su papa: ¡no te preocupes!, con el bocadillo que no me comí, deje un camino de migas y mañana seguiremos el rastro y podremos volver. A la mañana siguiente, padre e hijo, iniciaron el camino. ¡Las migas no están!, exclamó el niño. Quizás el viento se las llevó o quizás los pájaros se las comieron. Se pusieron a buscar y buscar, pero no, ¡no lo encontraron!. Y pasó el tiempo, los días, las semanas, los meses, las estaciones, años.... Tres años después, apareció un anuncio en la aldea que informaba a todos de la próxima construcción de una presa 40 kms mas arriba de donde vivíamos. ¡Necesitaban mano de obra, decía el anuncio!. Corrían malos tiempos, éramos una aldea pobre: vamos papa, es una oportunidad. Y los dos juntos se pusieron en camino en pos de una oportunidad que les permitiera mirar al futuro con optimismo. Al llegar al lugar citado en el anuncio, se encontraron en una explanada dentro de la selva, una oficina de madera y una larga cola de gente que, como ellos, también esperaba su oportunidad. Por fin les llegó el turno y al entrar, detrás de una mesa había un señor muy grande, con muchas arrugas, el pelo muy blanco y un gran bigote. El pequeño, lejos de intimidarse por la situación, se quedo mirando fijamente una pared. Había allí colgado uno de esos grandes mapas con relieve, donde se veían con claridad las montañas, el campo, las llanuras, los ríos... Se puso muy contento, tanto que ya no se acordaba para que estaba allí. Quizás, quizás si busco, pueda volver a encontrar el Río de la Vida. De repente, aquel Señor fuerte, se acercó a mí y me preguntó: ¿qué buscas en el mapa?. El río de la vida, le contesté. El, me miró muy seriamente y con voz profunda y mirada directa me respondió: ¡El Río de la vida no existe!. ¡Si existe, yo me he bañado en él!¡Imposible, estarás confundido, el río de la vida no existe!.
¡De verdad que si!
¡Imposible, nadie lo ha podido ver!.
¡Si, mi papa y yo nos bañamos en él!.
¡Papá, díselo, tu también lo pudiste ver!.
¡Dile si existe o no!.
El papá, que necesitaba el trabajo, se volvió hacia mi y con voz baja y temblorosa dijo: “hijo este Sr. es un experto y si dice que el río de la vida no existe debe ser porque no existe”.
Allí aprendí algo, ..................... Yo tenía que tener mucho cuidado con los expertos. Un experto sabe lo que sabe, nada más. ¡El río de la vida existe, porque yo me bañé en él. “
Te digan lo que te digan, sigue pensando en ti y cree en tu historia y lucha por ella.
................
“No sobrevivirán los más fuertes,
tampoco los más inteligentes...
Sólo lo harán aquellos que mejor se adapten a los cambios”
................
“Donde vayas, con lo que tengas, haz todo lo que puedas”
................
“No es fracaso no haber alcanzado un sueño;
sí lo es no tener un sueño que alcanzar”
martes, 2 de marzo de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
Somos lo que somos ¿y lo podemos cambiar?
Hoy solamente os dejo una historia y una reflexión que siempre me ha encantado y que ya he mencionado alguna vez en este blog si no me falla la memoria (que todo puede ser).
“En cierta ocasión, un persa rico y poderoso paseaba por el jardín con uno de sus criados, compungido este porque acababa de encontrarse con la Muerte, quien le había amenazado. Suplicaba a su amo para que le diera el caballo más veloz y así poder apresurarse y llegar a Teherán aquella misma tarde. El amo accedió y el sirviente se alejó al galope. Al regresar a su casa el amo también se encontró con la Muerte y le preguntó:
-¿Por qué has asustado y aterrorizado a mi criado?
-Yo no le he amanazo, sólo mostré mi sorpresa al verle aquí cuando en mis planes estaba encontrarle esta noche en Teherán - contestó la Muerte.”
Frankl, V. Opus citi “El hombre en busca de sentido”
Cuando las cosas han de suceder, van y suceden. El preocuparse en demasía por lo que me pueda ocurrir nos conduce a situaciones mentalmente insostenibles.
Deseamos que las cosas salgan bien y nos preocupamos pensando en que puede no ser así, de que hay posibilidades de que ocurra lo que no nos gustaría.
Los cambios vienen y ya está. Nuestra actitud frente a los mismo es lo que nos va a marcar en nuestra vida.
Las situaciones cambian a las personas, pero realmente no es así, lo que cambian son las personas en si mismas no lo que acontece o nos rodea, cambia nuestra forma personal de ver las cosas.
Pensamientos sobre innovación y creatividad de Eduard Punset en ClusTIC
El pasado jueves 4 de febrero se presentó en sociedad ClusTIC, una interesante red social de Open Innovation con vocación europea promovido por ANETCOM. Esta interesante iniciativa, de la que hablaré en detalle en otra ocasión, cuenta con las bendiciones de diferentes organizaciones a nivel europeo y pretende aunar los 3 principales pilares de la innovación: Ciencia, Empresa e Inversores. En el caso que nos ocupa cada uno de esos pilares estuvo representado por José Palacín (United Nations Economic Commission for Europe – CIENCIA/UNIVERSIDAD), Sebastiano Toffalett (PIN-SME – EMPRESA) y Tomas Guillen (CvBAN – INVERSORES) y moderado por Jose Luis Colvee (ANETCOM).
La apertura del evento estuvo a cargo de un magnífico Eduard Punset, que desgranó con su habitual naturalidad y genialidad las características que, a su juicio, tiene la innovación en estos tiempos de crisis. Voy a intentar hacer una pequeña crónica del mismo, para aquellas personas que no tuvieron la suerte de estar allí, ampliando algún concepto y aderezándolo con algunas ideas. El discurso a mi me recordó por su contenido y orientación (salvando las distancias, claro) al imprescindible “Las escuelas matan la creatividad” de Sir Ken Robinson en TED 2006 (Lo dejo abajo; si no lo has visto, son 20 min. muy bien invertidos)
Punset empezó intentado extraer las condiciones básicas de la inteligencia en base a experimentos y conclusiones arrojadas del estudio de los grandes simios, nuestros primos hermanos.
La primera de las características que podemos apreciar es sin duda la flexibilidad, la capacidad de cambiar de opinión o de parecer ante cambios en las circunstancias, ya sea de nuestro entorno o incluso de las propias. Una de las derivadas más interesantes de esta característica es la capacidad que tenemos de arriesgarnos. Esta capacidad parece que se va perdiendo según las personas se hacen mayores, por lo que cobra en estos momentos una especial importancia que volvamos la vista a los líderes más jóvenes de la manada, que todavía son capaces de arriesgar. Como decía el genial Rudyard Kipling en su poema “If” (lo mejor escrito sobre motivación personal, al menos para mi):
…Si puedes hacer un montón con todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de golpe a una sola carta….
y perder, y comenzar de nuevo desde el principio
sin dejar escapar de tus labios ni una sola queja…
Punset también se refirió a la importancia de que seamos suficientemente flexibles para poder reescribir nuestra “tabla de compromisos” (commitment table) según las circunstancias… o dicho de otra forma, que no nos dejemos atar por compromisos adquiridos en otras circunstancias y que han dejado de ser aplicables. En este punto hizo especial hincapié en que esta “capacidad de reescritura” es una de los lastres que está limitando más a nuestra sociedad en su conjunto, desde el estado a los individuos… Si intentamos dar por válidos y gobernar nuestras vidas en base a una serie de compromisos adquiridos en otras condiciones (de bonanza económica, por ejemplo), y no somos capaces de renegociarlos, estaremos guiándonos por supuestos incorrectos en el mejor de los casos.
Respecto al papel de ClusTIC, Punset habló de la importancia de las redes sociales como elemento conector del conocimiento ya que:
La fuente de todo conocimiento viene de los demás
Y como corolario de esta afirmación, la importancia de colaborar con otras personas para contrastar ideas y colaborar para generar conocimiento. En este sentido, comentó la todavía mejorable apertura al exterior, y la deficiente imbricación entre el sector industrial y el científico. Llegado este punto, puso como ejemplo la estrecha colaboración entre la universidad y las empresas en USA, donde ambos colaboran con pocas fricciones en pos de una investigación aplicada (lo que no quiere decir que la Universidad deje de hacer investigación básica, pero si de pensar que aplicar su investigación y ver las posibilidades de negocio es prostituir el conocimiento).
Punset en ese momento, tras mencionar la cantidad de homínidos con niveles de fluctuaciones asimétricas por debajo de la media que había detectado ( ), entró en un terreno más filosófico (que no mas etéreo), hablando de la cantidad de información que se nos escapa y de la que no somos conscientes (por ejemplo, la cantidad de espectro visual o auditivo que no percibimos)
Esto le dio pie a plantear el proceso del pensamiento y la generación de conocimiento que los seres humanos utilizamos: Cuando hacemos una observación, ésta se basa en la incertidumbre principalmente (hipótesis, consecuencia de la cantidad de información que no conocemos). Esta hipótesis es contrastada con nuestra memoria, uno de los elementos más poco fiables de la naturaleza…. ya que nuestros recuerdos no necesariamente representan la realidad
Entonces es cuando sucede uno de los aspectos más interesantes del proceso de análisis mental que llevamos a cabo, y que ha sido demostrado de forma fehaciente hace poco más de dos años: la profundización en el conocimiento. En este punto es cuando surge y acaba de “emborronar” nuestra idea el conocimiento heredado y de carácter dogmático al que hemos sido expuestos durante toda nuestra vida (si durante toda nuestra vida nos han enseñado que el color azul es verde, para nosotros el color azul será verde).
Consecuencia de este proceso, Punset llego a la conclusión que en muchas ocasiones es mejor tener menos información para la toma de decisiones que más. Para ilustrarlo contó un experimento llevado a cabo en USA, donde a una muestra grande de personas se les preguntó: “¿Que ciudad tiene mayor población: Milwaukee o Chicago?. Sólo un 60% respondió correctamente que Chicago tenia mas población. Sin embargo, el mismo experimento en Alemania arrojó que el 90% de la población consultada contestó “Chicago”…
Tras este punto, Punset quiso romper otro mito: durante muchos años la corriente dominante de neurólogos (en contraposición con la de psicólogos) ha establecido que el comportamiento viene dado por la estructura cerebral, es decir, que no podemos cambiar lo que somos. Sin embargo, hace poco tiempo los psicólogos han demostrado que la experiencia SI puede cambiar nuestro comportamiento, y por ende, nuestra forma de pensar y capacidades… es decir, si queremos podemos mejorar. Para ello se hizo un experimento en el que se midió el hipocampo (se encarga principalmente de la gestión de la memoria y el espacio) de un grupo de taxistas en Londres (ciudad notablemente complicada y grande, en la que de media se tardan 3 años en conseguir la licencia de taxi). El experimento descubrió que los taxistas tenían el hipocampo mucho más desarrollado que la media…. lo que demuestra que podemos cambiar lo que somos y nuestras capacidades… o como dijo Eduard Punset:
La experiencia de las personas incide en nuestra estructura cerebral y capacidades. Los conocimientos crean la base de la inteligencia, pero ésta se matiza realmente con la experiencia… cuanto más flexibles somos, más posibilidades de adaptarnos y evolucionar tenemos
Tras este interesante paréntesis, Punset retomó (aunque con cierta prisa, ya que llevaba consumido bastante más tiempo del previsto) la descripción de las características de la inteligencia: la capacidad de crear representaciones mentales, lo que nos permite analizar las situaciones de una manera holística, y dota al ser humano de una de sus características más valiosas: la de la intuir el resultado de un problema sin tener todos los datos, lo que, si se ha desarrollado lo suficiente, nos puede dar la capacidad de predecir con cierto grado de acierto el desenlace de una situación.
La última característica de la inteligencia asociada a los grandes primates es que ésta es compleja, y cuantas más inteligencias se suman mayor es su poder en conjunto. La primera derivada de esto es que la diversidad potencia la inteligencia (al fin y al cabo, la existencia de la inteligencia humana es un accidente producido por una tremenda diversidad). En situaciones de aislamiento se produce justamente el efecto contrario, el número de opciones disminuye y la inteligencia se vuelve más simple… Es decir, la diversidad, la apertura de miras, el intentar evitar las inercias inconscientes y el escuchar a los demás de forma sincera en realidad potencia la inteligencia.
Como dijo Steve Jobs al final de su magnífico discurso en la apertura del curso de la Universidad de Stanford en 2005:
Stay hungry. Stay foolish. (Seguid hambrientos. Seguid alocados)
Ventana externa
Si tuviera que citar una de las ideas que más me gustaron de su charla, por su profundidad real y porque creo pone el dedo en la llaga sobre cómo podemos potenciar la inteligencia, creatividad y capacidades de nuestras generaciones futuras (innovación como resultado de la educación):
Un bebé es el I+D de la vida adulta… ¿por qué no dejarle explorar?
lunes, 8 de febrero de 2010
El objetivo principal y la razón de ser/existir de una empresa es el cliente.
Blanchard, Kenneth y Johnson, Spencer - El Ejecutivo al minuto
