martes, 9 de febrero de 2010

Somos lo que somos ¿y lo podemos cambiar?

Hoy solamente os dejo una historia y una reflexión que siempre me ha encantado y que ya he mencionado alguna vez en este blog si no me falla la memoria (que todo puede ser).

“En cierta ocasión, un persa rico y poderoso paseaba por el jardín con uno de sus criados, compungido este porque acababa de encontrarse con la Muerte, quien le había amenazado. Suplicaba a su amo para que le diera el caballo más veloz y así poder apresurarse y llegar a Teherán aquella misma tarde. El amo accedió y el sirviente se alejó al galope. Al regresar a su casa el amo también se encontró con la Muerte y le preguntó:

-¿Por qué has asustado y aterrorizado a mi criado?

-Yo no le he amanazo, sólo mostré mi sorpresa al verle aquí cuando en mis planes estaba encontrarle esta noche en Teherán - contestó la Muerte.”

Frankl, V. Opus citi “El hombre en busca de sentido”

Cuando las cosas han de suceder, van y suceden. El preocuparse en demasía por lo que me pueda ocurrir nos conduce a situaciones mentalmente insostenibles.

Deseamos que las cosas salgan bien y nos preocupamos pensando en que puede no ser así, de que hay posibilidades de que ocurra lo que no nos gustaría.

Los cambios vienen y ya está. Nuestra actitud frente a los mismo es lo que nos va a marcar en nuestra vida.

Las situaciones cambian a las personas, pero realmente no es así, lo que cambian son las personas en si mismas no lo que acontece o nos rodea, cambia nuestra forma personal de ver las cosas.

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