Mariano Rajoy ha comenzado el curso político como empezó su
carrera hacia la Presidencia, prometiendo una rebaja de impuestos que
entonces no cumplió y que ahora sí parece que está en disposición de
consumar. Eso sí, con trampa y porque el compromiso electoral aprieta
mientras Bárcenas y las encuestas ahogan las expectativas en las urnas.
Porque las previsiones del Gobierno no manejan ninguna rebaja del IVA, salvo algún guiño también electoral a la cultura, ni
tampoco en Sociedades, o en impuestos especiales ni en ningún otro
incremento de la presión impositiva de los más de treinta recargos
fiscales que el PP ha perpetrado en menos de dos años y que ha
convertido al contribuyente español en el ciudadano la UE que paga más
impuestos en función de su renta disponible.
Un expolio fiscal que, además, se va a incrementar en 2014,
año en que además de mantenerse las que, en principio, eran subidas
"transitorias" del IRPF y del IBI, el tándem Montoro-Rajoy nos va a
facilitar el año con una subida del IVA sanitario y de los documentos
notariales, además de crear tributos nuevos para gravar los gases
fluorados de efecto invernadero, apretar las tuercas sobre el automóvil
y las empresas a través de la Ley de Medidas Medioambientales en
trámite parlamentario y aplicar la tasa del 0,2% sobre los depósitos
bancarios, que Montoro dijo que afectará a las entidades financieras,
pero que pagaremos los consumidores a través de comisiones o menor
retribución de los depósitos.
Esa es la verdadera rebaja de impuestos que nos prepara el
Ejecutivo, mientras que poco dice y casi nada hace para adelgazar la
orgía de gasto, organismos y cargos públicos de las administraciones.
¿Por qué será??
José María Triper 7:05 - 13/09/2013
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