Capital Bolsa
destaca que The Boston Consulting Group, en un análisis llamado Back To
Mesopotamia? publica un gráfico en el que se muestra las
reestructuraciones de deuda necesarias en diferentes países, para que
alcanzaran un nivel sostenible, que BCG fija en el 180%
Si cómo sucede ahora la deuda sigue creciendo de forma más rápida que
la economía llegará un momento que a los políticos no les quedará otra
solución que reconocer que una reestructuración de la deuda es
inevitable. Para que la deuda sea sostenible su nivel global (gobierno,
empresas y hogares) no debe superar el 180% del PIB. Esto significaría
que en la Euro zona tendría un excedente de deuda o deuda impagable de
unos 6,1 billones de euros.
En algunos países el recorte de deuda necesario para que alcancen el
180% Deuda/PIB sería relativamente fácil de aplicar. Este es el caso de
Italia donde el grueso de su deuda está concentrada en los bonos
soberanos. Una quita del 47% en la deuda soberana italiana sería
suficiente para reducir la deuda global del país por debajo del 180% del
PIB. En otros países será también necesaria una quita de la deuda que
soportan las empresas y hogares empezando por los créditos hipotecarios.
Para que sea efectiva, las quitas tendría que conducir a una reducción
real de la carga de la deuda del deudor, y no sólo a un ajuste en el
balance del acreedor.
Obviamente condonar 6 billones de euros de deuda tendrá algún que otro
impacto en los acreedores. Se estima que la banca Europea perdería el
10% del valor de sus activos, la mitad de los 6 billones. La mayoría de
ellos quedarían en una situación de insolvencia. La mayoría de los
actuales accionistas verían como sus bancos valen cero euros y estos
deberán ser rescatados por los Estados que de facto se convertiría en el
propietario del sector bancario en Europa.
Para rescatar a la banca a nivel Europeo, sólo quedaría una solución.
Apropiarse de la riqueza de los ciudadanos. La forma más rápida de
hacerlo, nos la han marcado a la perfección en el caso de Chipre. Un
impuesto confiscatorio sobre los activos financieros de sus ciudadanos.
Obviamente esto a todos nos parece una auténtica barbaridad, pero
también debemos ser conscientes de una cosa. Tal como estamos ahora
mismo, la realidad es que los depósitos, acciones, bonos que podamos
tener no valen lo que realmente creemos que valen o nos dicen que valen y
que en el fondo a medio largo plazo, ni los hogares ni las empresas ni
los gobiernos tienen capacidad para devolver sus deudas.
Confiscar parte de los activos financieros, sería la forma más rápida
que tienen los gobiernos para conseguir fondos para poder reestructurar
de forma ordenada y rápida la deuda. A cambio se lograría limpiar de una
vez por el sistema financiero y lo más importante reducir la deuda de
todos los actores a niveles asumibles que realmente permitan relanzar el
crecimiento.
En el gráfico podéis ver la tasa de confiscación de los activos
financieros necesaria por país. En España el 56%. Los Chipriotas de
momento han sido más afortunados sólo les han pedido entre un 6% y un
10%.
Obviamente, hay otra forma de hacerlo. En lugar de confiscarte la mitad
de tu riqueza de un golpe, se puede ir haciendo progresivamente, sin
que te des cuenta. Al igual que cuando se intenta cocinar una rana se va
subiendo la temperatura de la olla poco a poco para que se vaya
acostumbrando y no salte. El resultado es el mismo, sólo que el proceso
es más lento y en nuestro caso más lenta será la salida del túnel.
Teniendo en cuenta que el resultado final es inevitable, y que te
acabarán confiscando más del 50% de tu riqueza, mejor que lo hagan de
una sola vez para que el menos nos podamos cabrear lo suficiente para
exigir las medidas para que esto no vuelva a suceder.
En la antigua Mesopotamia lo tenía mucho más claro que nosotros. Para
evitar que sus ciudadanos cayeran en la esclavitud de la deuda, las
condonaciones generales y masivas de todas las deudas era algo que se
solía hacer de forma periódica.
La carta de la bolsa
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