viernes, 31 de agosto de 2012

La próxima transformación de China

La próxima transformación de China

HONG KONG - A lo largo de tres décadas de condiciones económicas mundiales favorables, China fue capaz de crear un sistema integrado de producción global sin precedentes en escala y complejidad. Pero ahora sus autoridades deben lidiar con el triple desafío de la crisis de la deuda europea, la lenta recuperación en Estados Unidos y una desaceleración del crecimiento de su propia economía. Los tres retos están interconectados, y un error por parte de cualquiera de los protagonistas podría sumir a la economía mundial en otra recesión.
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Para evaluar los riesgos y las opciones para China y el mundo, es preciso entender el sistema de producción "Hecho en el Mundo" de China, que se basa en cuatro pilares diferentes pero mutuamente dependientes.
El primero de ellos, en que China es la "fábrica del mundo", fue creado en gran parte por las corporaciones multinacionales extranjeras y sus proveedores y subcontratistas, y las tareas de elaboración y montaje, con alto uso de mano de obra, eran realizadas por empresas pequeñas y medianas (PYMEs) con acceso directo a los mercados globales a través de una compleja red de contratos. Con modestos comienzos en áreas costeras y zonas económicas especiales, su cadena de suministro se ha extendido por toda China, fabricando todo tipo de productos, desde peluches hasta iPads.
La "fábrica del mundo" no se podría haber creado sin el segundo pilar: la "red de infraestructura china", instalada y manejada principalmente por empresas estatales de integración vertical en los ámbitos de la logística, la energía, la red vial, las telecomunicaciones, el transporte marítimo y los puertos. Este pilar se basa en gran medida en la planificación a gran escala de la inversión fija, además de los controles administrativos correspondientes, y su calidad, escala y eficiencia relativa resultaron estratégicas para la competitividad y la productividad de China.
El tercer pilar es la "cadena china de suministro financiero", que proporcionó el financiamiento necesario para construir y mantener la red de infraestructuras. Se caracteriza por el predominio de los bancos estatales, altos niveles de alto ahorro interno, mercados financieros relativamente poco desarrollados y una cuenta de capitales cerrada.
El último pilar es la "cadena de suministro de servicios estatales", mediante la cual los funcionarios centrales y locales afectan a todos los eslabones de las redes de producción, logística y redes financieras a través de normas, impuestos o permisos. La mayoría de los observadores extranjeros no poseen una verdadera perspectiva de la escala y la profundidad de la innovación institucional y de procesos de esta cadena de suministro, que ha logrado (en su mayor parte) proteger los derechos de propiedad, reducir los costes de las transacciones y reducir los riesgos al alinear los servicios públicos con los intereses del mercado. Por ejemplo, los gobiernos locales chinos lograron altos niveles de habilidad para atraer la inversión extranjera directa (IED), al proporcionar infraestructura y atractivos servicios de apoyo que facilitan la expansión de las cadenas de producción globales.
Tras el inicio de la actual crisis global, con sus cambios radicales en los medios de comunicación social, la demografía, la urbanización y las limitaciones de recursos, estos cuatro pilares se encuentran bajo presión. Las cadenas de producción se enfrentan a escasez de mano de obra, aumentos salariales y amenazas de relocalización a países con menores costes. Mientras tanto, los inversionistas globales están poniendo en duda la solvencia de los gobiernos locales.
Hoy los expertos chinos debaten una pregunta de gobernanza fundamental: ¿qué arquitectura de alto nivel permitiría al país adoptar las reformas necesarias para hacer frente a las presiones mundiales e internas? A los inversionistas les preocupa el errático rendimiento de los valores de renta variable chinos, los riesgos en el ámbito normativo y las potenciales sorpresas políticas, además de las incertidumbres por la mayor volatilidad de los precios de los activos, como las propiedades inmobiliarias, las tasas de interés y el tipo de cambio.
Lo que dificulta cada vez más interpretar la economía china es la interacción crecientemente compleja de los cuatro componentes de su sistema de producción, entre sí y con el resto del mundo.
Primero, las condiciones favorables para el desarrollo de la "fábrica del mundo" han comenzado a disiparse. Los costes de producción -en términos de mano de obra, recursos, normativa e infraestructura- han ido en aumento, mientras que se han roto las burbujas de consumo de Occidente.
En segundo lugar, el éxito inicial de la "infraestructura china" se cimentó sobre tierras, capital y mano de obra baratos. Pero, a pesar de la moderna infraestructura, los costes logísticos en nuestra nación ascienden al 18% de los costes de producción, en comparación con el 10% en EE.UU., debido a diversas ineficiencias internas.
En tercer lugar, el éxito del sistema financiero chino se basó en la financiación de grandes proyectos de infraestructura por parte de bancos estatales y la financiación externa de la producción de las exportaciones a través de la inversión extranjera directa y el comercio. El sistema financiero aún tiene que abordar adecuadamente los retos de la inclusión financiera, en particular la financiación de las PYME y las zonas rurales, y la exposición a un exceso de capacidad en determinadas ramas de la industria.
Por último, pero no menos importante, los tres pilares no hubieran podido mantenerse en pie sin el soporte del cuarto. Hasta ahora, su éxito se ha basado en una competencia positiva entre los gobiernos locales y los diferentes ministerios, que se ha ido evaluando de acuerdo a indicadores de rendimiento, como el PIB y los ingresos fiscales. Por desgracia, esto ha producido problemas de equidad social y sostenibilidad ambiental que requieren una compleja coordinación de diversos ámbitos burocráticos individuales para superar la resistencia que supone una serie de poderosos intereses creados.
En general, se reconoce y acepta que el camino de la reforma requiere un profundo rediseño de los cuatro pilares. En primer lugar, la cadena de producción debe pasar de depender de las exportaciones al consumo interno. Realinear la infraestructura de China significa enfatizar la calidad sobre la cantidad, y reducir la propiedad estatal y el control de precios a favor de las fuerzas del mercado. En su lugar, la coordinación estatal debe centrarse en la lucha contra la corrupción, la reducción de los costes de transacción, promover la competencia, reducir las barreras de entrada y eliminar el exceso de capacidad.
Para la cadena de suministro financiera, la clave es hacer frente a los riesgos sistémicos y reordenar los incentivos con el fin de inducir a los inversionistas a apoyar los motores del crecimiento económico real, en lugar de la creación de burbujas de activos.
El milagro chino se alcanzó gracias a la innovación institucional y de procesos en todos los niveles de la cadena de suministro de servicios estatales. China necesita nada menos que otra reingeniería radical para convertirse en una economía más equilibrada, sostenible y con mayor igualdad social. El proceso ya ha comenzado con una nueva ronda de experimentación en tres nuevas zonas económicas especiales en Hengqin, Qianhai, y Nansha, a fin de probar el surgimiento de una economía de servicios creativa y basada en el conocimiento.
Por supuesto, este tipo de economía depende principalmente de la calidad de la gobernanza. El verdadero reto para las autoridades chinas es cómo equilibrar la creatividad y la innovación institucional con el orden, garantizando así la integridad de los cuatro pilares de su economía.


Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

España: se intensifica la recesión

España: se intensifica la recesión

La economía española se contrajo entre abril y junio un 0,4% trimestral, lo que supone una décima más que en el trimestre anterior y la tercera caída consecutiva. La sensible mejoría de la demanda externa, cuya aportación al crecimiento fue de casi un punto porcentual, la mayor desde principios de 2009, gracias, sobre todo, al tirón de las exportaciones de servicios (turismo), fue compensada por el desplome de la interna (-1,4 puntos). Especialmente importante fue la caída del consumo privado: casi 1 punto porcentual en términos trimestrales.
Dentro de la demanda interna, destaca el ajuste de la inversión, sobre todo en construcción, mientras que el gasto de los hogares se resiente por la continua pérdida de empleo y la moderación salarial. En términos interanuales la caída del PIB (-1,3%) fue el doble que en el 1T12 y la más intensa en dos años y medio. Por el lado de la oferta, el ajuste sigue protagonizado por la construcción (desde máximos ha caído casi un 32%), mientras que la industria mantiene ritmos más moderados de caída (-7,5% acumulado).
Costes laborales
En el lado positivo, destaca la intensa moderación de los costes laborales unitarios (CLU), clave para reactivar la dañada competitividad de nuestros bienes y servicios. En este sentido, acumulan una caída superior al 5% desde 2009. En términos interanuales, la caída de los CLU (-2,1%), casi dos puntos por debajo del deflactor, se produjo por un descenso de algo más de un punto en el número de asalariados (del -4% al -5,1%) y de la desaceleración de la remuneración media por asalariado del 1,5% al 1,3%.
Empleo
En cuanto al empleo (PTETC), volvió a caer por cuarto trimestre consecutivo, aunque con menos intensidad (-0,9% trimestral vs -1,3% en el 1T12); en tasa interanual la caída del 4,6% es la mayor desde finales de 2009. En consecuencia, se han perdido en el último año más de 801.000 empleos hasta un total de 16,638 millones, el nivel más bajo desde mediados de 2002. La destrucción de empleo sigue siendo especialmente intensa en la construcción (-21,3% y -303.600), mientras que en servicios e industria es bastante menor (-5,8% y -2,7%, respectivamente), si bien se observa un ritmo de caída acelerado; de hecho, se trata, en ambos casos, de las mayores caídas en más de dos años.
El volumen de empleo perdido desde que arrancó la crisis (1T08) supera los 2,9 millones de PTETC (-15%), mientras que el ajuste del PIB ha sido muy inferior (-5,3%). Hasta finales de 2009 el PIB acumuló una caída del 4,9%; posteriormente, y hasta mediados de 2011, se recuperó muy levemente (apenas un 0,8%); por último, se retomó la senda contractiva (-1,3% adicional).
Productividad
Por otro lado, se mantiene la mejoría de la productividad aparente por PTETC, que crece un 3,5% interanual (+3,1% en el trimestre anterior). No obstante, en términos de horas efectivamente trabajadas el avance de la productividad se modera (+2,5% interanual vs +3%): el intenso repunte de la jornada media a tiempo completo (+1% vs +0,4%) aceleró la caída de las horas efectivas trabajadas (-3,7% vs -3,5%).
Además, de los datos actualizados de la Contabilidad Nacional conocidos ayer se extraen varias conclusiones: (i) la recuperación de la economía en 2010 y 2011 fue más modesta de lo estimado inicialmente (un escaso 0,8%, tras caer casi un 5% en 2008-2009), (ii) esto se debió, principalmente, a un ajuste más intenso del gasto de los hogares, lastrado por la pésima evolución del mercado laboral; (iii) el proceso de consolidación fiscal en 2011 no fue tan efectivo como se creía, dado que el recorte del gasto de las AA.PP. apenas fue de un 0,5% (-2,2% inicial), (iv) el segundo semestre de 2011 fue bastante peor: la vuelta a la recesión se produjo un trimestre antes, en el tercero (-0,04% trimestral) y el cuarto registró un descenso del 0,5% (-0,3% inicial).
Perspectivas de futuro
La clave en los próximos meses será la intensidad del impacto negativo de la subida del IVA sobre el gasto de las familias y la capacidad para reducir la prima de riesgo y, por tanto, los costes financieros de la economía española. En el segundo caso todo se decidirá entre la reunión del Consejo del BCE el 6 de septiembre y el Ecofin de finales de la siguiente semana.

¿Debe rescatarse a Cataluña o Catalonia is not Spain?

¿Debe rescatarse a Cataluña o Catalonia is not Spain?

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La Generalitat de Cataluña ha solicitado al Gobierno adherirse al Fondo de Liquidez Autonómico, al que solicita un préstamo de 5.023 millones de euros. Esta petición es un rescate en toda regla de Cataluña, dado que con la situación actual, Cataluña no puede afrontar los 5.700 millones de euros en vencimientos a cubrir en el 2 semestre.
A finales de noviembre, la Generalitat tiene que hacer frente a un pago de de 2.760 millones ¿alguien se acuerda ya de los bonos patrióticos? Porque estos vencimientos están incluídos dentro de este lote por ejemplo. Hasta aquí, no hay ninguna situación que no hayamos visto ya con Valencia, Murcia o veamos en pronto en otras CCAA, las novedades vienen desde el punto y hora que Cataluña quiere este préstamo sin contrapartida alguna en planes de ajuste.

Cataluña no quiere alterar más aún su política fiscal, no quiere que le marquen las directrices a seguir en sus ingresos y gastos y quiere simplemente un préstamo para pagar los préstamos anteriores. No hay que ser un lumbreras para adivinar que el crédito indefinido en situación de recesión y con menos ingresos fiscales, sólo consigue agravar más aún el problema de fondo.
Ahora, el debate sobre las balanzas fiscales, las diferencias entre lo que aportan unas regiones y reciben y su propia situación económica es el caldo de cultivo propicio para que afloren los mejores sentimientos separatistas. En esta situación, nos encontramos con dos discursos paralelos y contradictorios.
Muchos defienden la emisión de eurobonos sin contrapartidas a los países de la zona euro por ejemplo. Si sostenemos esta teoría ¿por qué Cataluña (o cualquier otra CCAA) tiene que soportar contrapartida fiscal? Por otra parte, a los palmeros de Rajoy, se les va a ver el plumero de lejos. Si según ellos el rescate europeo es sin condiciones económicas ¿por qué Cataluña tiene que soportarlas? Aquí quedan sólo unas pistas del debate que se acaba de abrir y de los discursos contradictorios a los que vamos a asistir en los próximos días. ¿Debe rescatarse a Cataluña o Catalonia is not Spain? Vuestro turno porque yo lo tengo claro. El Estado está para las duras y maduras y ahora, toca salvar pero con contrapartidas, lo mismo que tenemos desde Europa.